Dejar de procrastinar

En esta publicación te explicamos qué es procrastinar y te traeremos algunos TRUCOS para aprender a organizarte mejor para que dejar de procrastinar te resulte más fácil y puedas mejorar tu productividad.

Pero empecemos por preguntarnos ¿Qué es procrastinar? PROCRASTINAR es aplazar o posponer nuestras tareas. Los cambios que hemos sufrido últimamente en nuestra rutina, la falta de horarios estables y el estrés pueden influir en que no procrastinar te esté resultando más difícil de lo normal.

👉Consejo nº 1: PLANIFICA TUS TAREAS

El mejor truco para dejar de aplazar tus tareas es PLANIFICARTE.

✔Una buena forma de organizarse es haciendo LISTAS. Las aplicaciones electrónicas (tipo trello o ‘to do’) pueden resultar muy últiles para esto, las puedes tener en el ordenador y el móvil de forma simultánea y además, el formato electrónico hace que añadir, borrar o editar tareas sea muy fácil. Por supuesto, también puedes usar una agenda de papel si lo prefieres.

✔Al principio de la semana (o el último día de la semana anterior) escribe una lista con las tareas que quieres llevar a cabo ESTA SEMANA.

✔Al levantarte CADA DÍA selecciona la/las tarea/s de la lista que vayas a realizar ese día. De esta forma no tendrás que perder tiempo planificando a diario porque la mayor parte de la planificación ya estará hecha en tu lista semanal.  Pero, tu plan será flexible y lo podrás ajustar a tus necesidades a lo largo de la semana. Puedes decidir hacer más o menos tareas o seleccionar cuales de ellas prefieres realizar en función del tiempo que tengas cada día y de cómo te encuentres.

TACHA las tareas de tu lista a medida que las realices! La satisfacción de ir completando tus objetivos y tareas supone un refuerzo positivo excelente que te ayudará a continuar.

👉Consejo nº 2: PLANIFICA DE FORMA REALISTA

Es muy importante que a la hora de realizar tu lista de tareas semanal te hagas estas preguntas y las respondas de forma realista.

1. ¿CUÁLES SON MIS PRIORIDADES?

Establece qué tareas son las más importantes, cuales tienen que realizarse en primer lugar o antes de una fecha límite. Y cuáles son menos prioritarias, es decir, las queremos realizar a lo largo de la semana pero podríamos aplazar si surge algún imprevisto.

Reflexiona sobre el uso que haces de tu tiempo y sobre cuáles son tus PRIORIDADES REALES. Por ejemplo, puedes pensar que comer algo de comida rápida o dejar de hacer ejercicio para así poder dedicarle más tiempo al trabajo es buena idea. Pero si te planteas las implicaciones reales de emplear tu tiempo así, puede que te des cuenta de que si tu prioridad más importante es tu salud, esa solución puede valer para un día puntual, pero no debería ser la norma a la hora de planificarte. Tener en cuenta nuestras prioridades a la hora de planificar hará que puedas dedicarle MÁS TIEMPO a lo que de verdad te parece MÁS IMPORTANTE.

2. ¿CUÁNTO SOY CAPAZ DE ABARCAR REALMENTE?

Si nuestra planificación sobrepasa lo que somos capaces de llevar a cabo no nos resultará útil, hará que nos sintamos frustrados y perdamos la motivación. Es mejor planear lo justo, lo que sepamos que vamos a poder realizar sin saturarnos. Después, una vez que ya hayamos cumplido con nuestro objetivo original, si todavía tenemos tiempo y energía, podremos realizar tareas extra que serán un plus y se realizarán de forma opcional.

Planificar de forma realista hará que usemos mejor nuestro tiempo y nos ayudará a cumplir con nuestros objetivos diarios. Esto influirá en que estemos más motivados y afrontemos nuestras tareas con una actitud más positiva lo que ayudará a que seamos más productivos y efectivos.

👉Consejo nº3: HAZ LA TAREA MÁS DIFÍCIL PRIMERO

Siempre que sea posible haz la tarea que te resulte más difícil y que requiera más esfuerzo lo primero.

Al principio del día es cuando estamos más descansados, aún no nos hemos puesto con otras cosas que hayan consumido nuestra energía y por tanto, podremos rendir mejor en esa tarea que requiere más esfuerzo. Además, si rendimos mejor podremos realizarla de forma más efectiva y tendremos que dedicarle menos tiempo, lo que hará que tengamos más opciones de terminarla sin abandonar.

Dejarla para el final supone pasarnos todo el día pensando en que tenemos que hacer esa tarea que tan poco nos apetece, con el consiguiente desgaste mental y el aumento de la posibilidad de que al final no lo hagamos. Sin embargo, si lo realizamos lo primero nos sentiremos orgullosos de haber cumplido nuestra meta (con el refuerzo positivo que ello conlleva) lo que nos hará estar mucho más motivados para el resto del día. Además, ya no tendremos que seguir pensando en ello y realizaremos el resto de nuestras tareas sabiendo que hemos sido capaces de realizar lo más difícil, y por tanto, todo lo que venga a continuación resultará mucho más sencillo y agradable.

👉Consejo nº 4: PLANIFICA DE MENOS A MÁS

Es mejor ir de MENOS A MÁS, es normal que cuando por fin nos animamos a organizarnos de repente surjan listas infinitas con un montón de objetivos. Hay que tener en cuenta que nuestras posibilidades de éxito son menores si empezamos muchas rutinas o hábitos nuevos al mismo tiempo. Lo mejor es ir COSA POR COSA, ver que nuestros objetivos se van cumpliendo hará que nos sintamos motivados y eso nos ayudará a continuar. Además, cuanto más adquirido tenemos un nuevo hábito menos nos cuesta realizarlo, si esperamos a que esto ocurra, podremos dedicar ese esfuerzo ‘extra’ que ya no necesitamos para comenzar con otro objetivo nuevo teniendo más posibilidades de éxito.

👉Consejo nº 5: DIVIDE LAS TAREAS GRANDES

Es mucho más fácil que nos ‘animemos’ a realizar una tarea con la que en poco tiempo obtendremos nuestro objetivo que una tarea más grande en la que tendremos que invertir mucho más tiempo y esfuerzo para ver los resultados.

Dentro de este tipo de tareas requieren una mención especial las METAS A LARGO PLAZO como puede ser estudiar una carrera. Cuando comenzamos con este tipo de tareas sabemos que no basta con realizar un esfuerzo puntual para llegar a la meta, si no que pasará mucho tiempo en el que tendremos que realizar un esfuerzo prolongado y persistente para obtener los resultados que buscamos, por eso son tareas con una gran tasa de abandono.

Sabiendo que las tareas pequeñas nos resultan más sencillas y que tenemos muchas más posibilidades de completarlas, el mejor truco para no abandonar una’ tarea grande’ es TRANSFORMARLA en un montón de TAREAS muy PEQUEÑAS.

Es decir, en lugar de concentrarnos en la tarea “aprobar 5 asignaturas este trimestre” (tarea grande) dividámosla en tareas más pequeñas por ej. estudiar 3 temas a la semana. Después, sigue dividiendo tus objetivos en tareas diarias (estudiar 50 hojas al día) e incluso en ‘tareas inmediatas’ (estudiar 10 hojas en la próxima hora).  El hecho de concentrarnos en superar objetivos más pequeños hace que recibamos el refuerzo que supone cumplir con lo que nos habíamos propuesto de forma más frecuente y rápida, esto nos ayudará a mantenernos motivados lo que hará que tengamos muchas más probabilidades de llegar a conseguir nuestro objetivo final.

👉Consejo nº 6: PLANIFICA TU DESCANSO

Tan importante como planificar bien nuestras tareas es PLANIFICAR nuestro tiempo de DESCANSO. Todavía hay mucha gente convencida de que la cantidad y la calidad son lo mismo, es decir, que para rendir más en una tarea lo único que hay que hacer es dedicarle muchas horas y ESTO NO ES ASÍ.

Nuestra atención es un recurso limitado, en otras palabras, disponemos de una CAPACIDAD LIMITADA para mantenernos concentrados y ‘rindiendo al 100%’. Sobrecargarnos con un tiempo de trabajo que sobrepase los límites de nuestras capacidades no va a hacer que nuestro rendimiento aumente sino TODO LO CONTRARIO. Planificar dejando espacio para los descansos es una de las mejores herramientas para mejorar nuestro rendimiento y nos va a proteger frente al estrés, la ansiedad y los problemas de salud asociados con ellos.